¡Libertad anhelada!

Los niños son un segmento que mientras más pase el tiempo se convierten en un consumidor potencial y más exigente; ahora no sólo tienen la libertad de escoger su ropa y sus juegos sino también la libertad de expresarse, de decir lo que sienten, lo que les gusta y no les gusta, lo que les molesta y lo que les emociona o divierte; al trabajar en este contexto podemos decir que no es nada fácil impactarlos o hacer que nos pongan atención aunque sea unos segundos.

Los productos ya no pueden dirigirse a los papás si son para los niños, ya que la forma de pensar es totalmente distinta, los mensajes no mueven los mismos sentimientos, puede ser que los contenidos de adultos les parezcan tontos a los niños, por tanto los desechen automáticamente, quieren contenidos más espectaculares, que se sientan identificados con los personajes o situaciones planteadas, pero además que sean actuales, que tengan efectos especiales o mucho más producción que cualquier comercial.

Son niños que han nacido con la tecnología y ésta forma parte de su vida cotidiana, es una extensión de su cuerpo, por ello es que vemos juegos más complejos o con mayor grado de dificultad que antes, muchos de ellos de experimentación o transformación, están interesados en transformar la realidad aunque sea por un momento.

Todos los productos que tratan de llegarle a los niños mediante sentimientos, sobre todo a los niños más que a las niñas, son desechados automáticamente de su mente, aunque hay casos que sí podrían funcionar como el cuidado de los animales. Hay varias temáticas que les llaman mucho la atención, pero la más interesante es la que los hace sertir o los convierte en adultos, en personas autosuficientes, responsables y LIBRES, de ahí que muchos de los productos o servicios que son frecuentados por este sector tienden a reflejar estas necesidades o situaciones en los mensajes publicitarios; ahí tenemos a la Ciudad de los niños y a La Granja.

Es importante mencionar que desde que estamos pequeños vemos cómo nuestros padres van al supermercado y compran los productos que se necesitan en casa, lo cual quiere decir, de alguna manera, que crecemos con las marcas, al grado de preferirlas cuando estamos más grandes o de añorarlas por hacernos recordar etapas de nuestras vidas que disfrutamos o que nos marcaron para siempre; o simplemente porque nos acostumbramos a su sabor, olor o consistencia.
De ahí la preocupación de las grandes marcas por estar presentes en el contexto de los niños e iniciar el desarrollo de la lealtad de marca, de una empresa, un logotipo, un concepto o simplemente un ambiente o situación especial; para cuando sean más grandes la sigan consumiento o la prefieran del resto de las marcas existentes en el mercado.

Por lo tanto, para impactar a este mercado será imperativo impregnar de creatividad, innovación, personalización y emoción los mensajes publicitarios, esto es, lograr la empatía y satisfacer sus necesidades a largo plazo.

Lo que sí es vergonzoso, nada ético ni profesional es utilizar a los niños para tratar de resolver problemas de los adultos o de la sociedad (el cuidado del agua, la discrininación y los derechos humanos) y mucho menos para que resuelvan problemas de adicción como la drogadicción, el alcoholismo y el tabaquismo; o qué decir de los comerciales desarrollados por los distintos partidos políticos que piensan que por utilizar a niños el electorado votará por ellos.
Entonces, hay que dirigirnos a los niños cuando realmente tenga sentido y sea necesario, o cuando el producto es para ellos, de lo contrario no tenemos el derecho de utilizarlos como si fueran objetos o elementos divertidos y chistosos.
Aquí algunas ejecuciones muy ingeniosas y realmente creativas:

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2 comentarios:

Los Madonna debe morir dijo...

"La libertad ahhelada", hasta el nombre es bueno. Nos parece un excelente análisis de la publicidad para niños. Relamente es un reto para todos los departamentos crear una buena campaña para niños, ya que muchas veces (pasa en cualquier tipo de organización) los adultos están encasillados contextualmente en su generación y muy poco entienden de las nuevas. Es todo un reto lograr motivar y comprender las nuevas generaciones (especialmente la Y), sin embargo no es imposible, sólo tenemos que ser empáticos y libres.
Desgraciadamente no todos los creativos tienen este nivel de análisis, basta ver los spot de "Chucho". Finalmente, creemos firmemente en la necesidad de una legislación más rigurosa en estos términos.

Los Madonna debe morir dijo...

Fe de erratas. Es todo un reto lograr motivar y comprender las nuevas generaciones (especialmente la Z). La generación Z, teóricamente abarca de finales de la década de los noventa e inicios de milenio. Dicha generación se caracteriza por ser totalmente tecnológica y retoma ampliamente actitudes de la generación X, tales como la apatía, la desesperanza, etcétera.